La Real, Fervorosa e Ilustre Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Esperanza, Nuestra Señora del Rosario y Beato Ceferino Mártir convoca a todos sus hermanos y devotos a participar en los solemnes cultos en honor de su Amantísimo Titular, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que tendrán lugar en la Parroquia de Santiago el Mayor.

Durante los días 18, 19 y 20 de marzo, a las 20:00 horas, se celebrará el ejercicio de Triduo y Santa Misa, preparándonos espiritualmente para vivir con mayor profundidad el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Cada jornada estará presidida por un sacerdote invitado, que nos ayudará con su predicación a meditar sobre el amor redentor de Cristo crucificado.
III Misa Flamenca de los Gitanos
Dentro de estos cultos, el sábado 21 de marzo, a las 20:00 horas, se celebrará la III Misa Flamenca de los Gitanos, que coincide con la Solemne Función Principal de Instituto en honor del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Durante la celebración de dicha Función se tomara juramento a los nuevos hermanos y se le impondrán la medalla de la Hermandad. Igualmente se procederá a la renovación del juramento como hermanos a todos los asistentes. Esta celebración eucarística en tiempo de Cuaresma estará acompañada musicalmente por malagueñas de cante y baile flamenco, con la participación de destacados artistas: al cante, Malena Carrasco; al violín, Bernardo Parrilla; y a la guitarra, Luis Carrasco.

Esta singular Misa Flamenca fusiona la tradición litúrgica con el arte flamenco, enriqueciendo la devoción popular y destacando el arraigo gitano en la Hermandad. Invitamos a todos los hermanos a asistir revestidos con la medalla de la Hermandad, participando activamente en este acto central de nuestro culto interno.
Rogamos a cuantos acudan a estos cultos que lo hagan con espíritu de oración y recogimiento, pidiendo al Señor por las intenciones de la Hermandad y por todos los difuntos por los que se aplicarán las Misas de estos días, especialmente por los hermanos y devotos ya fallecidos. De este modo, como familia cofrade, nos uniremos en la fe y en la esperanza, confiando en la misericordia de Cristo de la Buena Muerte y en la maternal intercesión de Nuestra Señora de la Esperanza.
