Campamento de Verano
Campamento de Verano “Beato Ceferino” 2026
Una semana que deja huella en el corazón de los más pequeños
Cada verano, la Hermandad de los Gitanos de Utrera vuelve a abrir las puertas de la ilusión con su Campamento de Verano “Beato Ceferino”. Porque hay sonrisas que no se pueden comprar, y hay recuerdos que se quedan para siempre. Esta es la magia que vivimos cada año junto a los niños y niñas que hacen posible este sueño.
En 2026, el escenario elegido ha sido el Albergue de Maribañez, un rincón donde la naturaleza, el juego y la convivencia se han convertido en los protagonistas de una semana inolvidable. Entre risas, carreras, canciones y nuevos amigos, los pequeños han descubierto que el verano también puede ser tiempo de aprender a compartir, a cuidar del otro y a crecer juntos.
Este proyecto nace del corazón del Área de Caridad de nuestra Hermandad, uno de sus pilares fundamentales, y se nutre del esfuerzo colectivo de toda la comunidad. Gracias a la Bolsa de Caridad, que recoge las aportaciones de hermanos, colaboradores y personas anónimas que creen en esta labor, es posible cubrir los gastos del campamento y garantizar que ningún niño se quede fuera por razones económicas. Cada euro destinado a esta causa se transforma en experiencias, materiales, comidas y, sobre todo, en oportunidades reales de desarrollo para quienes más lo necesitan.
Detrás de cada actividad hay un equipo de monitores, voluntarios y miembros de nuestro Grupo Joven que entregan su tiempo y su cariño para que todo salga perfecto. Pero, sobre todo, hay una Hermandad que cree en el poder transformador de la educación, la convivencia y la caridad. Porque sabemos que, a veces, una semana de campamento puede cambiar el verano… y hasta el año entero, de una familia.
La formación cristiana ocupa un lugar especial en el campamento. A lo largo de la semana, los niños participan en momentos de oración, reflexiones adaptadas a su edad y actividades que les acercan a la fe de una manera cercana y vivencial. No se trata solo de transmitir contenidos, sino de ayudarles a descubrir que hay un Dios que les ama, que camina con ellos y que les llama a ser mejores personas cada día. En este sentido, valores como la solidaridad, el respeto, la generosidad y el servicio al prójimo se trabajan de forma transversal en todas las dinámicas, juegos y talleres.
Para muchas madres y padres, este campamento es mucho más que unas vacaciones: es un respiro, una ayuda, una muestra de que no están solos. Y para los niños, es una aventura que les enseña que hay un mundo lleno de posibilidades esperándoles, y que ellos son capaces de todo lo que se propongan. Al mismo tiempo, desarrollan habilidades sociales, físicas y cognitivas, aprenden a convivir en grupo, a resolver conflictos de forma pacífica y a cuidar del entorno natural que los acoge.
Desde la Hermandad de los Gitanos de Utrera, queremos dar las gracias a cada persona que hace posible este proyecto: a las familias que confían en nosotros, a los colaboradores que creen en nuestra labor, a quienes aportan su grano de arena a través de la Bolsa de Caridad y a todos los que, de una forma u otra, ponen su tiempo, sus recursos o su oración. Porque esto no es solo un campamento: es una familia que se hace más grande cada año.
Si quieres formar parte de esta historia, conocer más sobre nuestras actividades o colaborar con la Diputación de Caridad y la Bolsa de Caridad, estás en casa. Contamos contigo.
Año 2026


















Año 2025
Galería















Año 2024

Los campamentos proporcionan a los niños un espacio seguro y positivo donde se sienten apoyados y valorados. Esto es especialmente importante para los niños que provienen de entornos difíciles o que están en riesgo de exclusión social.
Igualmente, dichos campamentos son para la Hermandad un elemento de integración de sus hermanos, los activos y los potenciales, una satisfacción ver como muchos jóvenes se integran en la vida activa de nuestra Hermandad.
La historia de los Campamentos de Verano “Beato Ceferino” comienza el 18 de Noviembre de 2008, cuando D. Andrés Vázquez Alcántara, Diputado de Caridad en esa fecha propone en Junta de Gobierno el proyecto de la “Colonia de Verano Beato Ceferino”, exponiendo que se llevaría a cabo durante la segunda quincena de Julio en la Casa de Hermandad del Rocío de Utrera y la Casa Hermandad del Rocío de Los Palacios que poseen en la Aldea, con una duración de una semana, y estaría destinado a niños y niñas de nuestra localidad entre los 8 y 12 años, integrantes de familias desfavorecidas, para las que resulta del todo inviable ofrecer a sus hijos la posibilidad de disfrutar unos días de vacaciones, la selección de los menores se haría con el asesoramiento de Asuntos Sociales del Excmo. Ayuntamiento de Utrera y de Caritas de Utrera.
Dicho y hecho, en la segunda quincena de Julio de 2009 se pudo realizar por primera vez la “Colonia de Verano Beato Ceferino”. Con la implicación de toda la Junta de Gobierno, algunos hermanos y la colaboración economía de muchas empresas Utreranas, e incluso de una gran empresa dedicada a la fabricación de calzado de Elche, la cual sigue año tras año haciéndonos llegar su aportación, se pudo reunir todo lo necesario para que así comenzara lo que hoy en día se ha convertido en una de las principales acciones desarrollada por la Hermandad y referente en el ámbito local Utrerano.
Desde ese año, 2009, hasta la actualidad, exceptuando los años 2020 y 2021 por el COVID, se ha podido realizar tan magnífica obra social, actividad que esperamos continúe durante muchos años.


Año 2024
Este año hemos conseguido que participen 35 niños en la Colonia de Verano Beato Ceferino. Han disfrutado de unos días de playa, actividades lúdicas y convivencia, donde se les ha transmitido, también Valores como la amistad, la ayuda mutua, la paciencia y la Fe en nuestros titulares. Con la magnífica participación de nuestros monitores, conformados por el grupo joven de nuestra Hermandad, los cuales han demostrado que con la ayuda y el compromiso de todos, se puede conseguir un mundo mejor.



Tenemos que destacar a nuestro magnífico equipo, encabezado por nuestra Consiliaria de Caridad, Pepi Soto Suárez, Los monitores: Luisa Gómez Jiménez, Manuel Jiménez Mancheño, María Jiménez García, Esperanza Fernández Navarro, José Manuel Simón Vargas, Paula Gallardo y Miguel Hidalgo. Y nuestras queridas cocineras Milagros y Lucía. Gracias a todos por vuestra implicación en esta bellísima obra. Que nuestros Sagrados Titulares os bendigan.







